martes, 24 de junio de 2014

Condiciones a Tomar en Cuenta si Tienes Tiroiditis de Hashimoto


La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune. En una enfermedad autoinmune, el sistema inmunológico ataca a una parte de tu cuerpo como por ejemplo articulaciones (artritis reumatoide) o sistema nervioso (esclerosis múltiple). En el caso de Hashimoto, tu sistema inmune ataca la tiroides causándole inflamación y creando síntomas de hipotiroidismo como aumento de peso, estreñimiento, depresión, fatiga, debilidad muscular, sensibilidad al frío, baja temperatura corporal, caída de cabello y ceja, uñas quebradizas, aunque hay personas que no padecen síntomas. Es una de las enfermedades más comunes, peor atendidas y la mayoría de quienes la padecen son mujeres.

Para entender mejor tu enfermedad, comencemos por conocer rápidamente a tu tiroides.

La tiroides es una glándula en forma de mariposa que se encuentra sobre tu garganta. Regula tu metabolismo y produce dos hormonas: tiroxina (T4) y triodotiroxina (T3).

La hormona T4 se produce en un 93% y es la forma inactiva de hormona tiroidea. Antes de que el cuerpo la use, ésta tiene que viajar al hígado para ahí ser convertida en T3 y así llegar a todos los órganos.

El proceso básicamente es el siguiente:
El hipotálamo, una glándula del tamaño de un chícharo que se encuentra en tu cerebro, monitorea los niveles de hormona en la sangre. Si los niveles están bajos, le manda una señal a la pituitaria, que se encuentra más abajo.

La pituitaria entonces libera TSH (u hormona estimulante de tiroides en español), que hace literalmente eso, estimular a la tiroides para que produzca T4.

Entonces, la tiroides produce T4 la cual se convierte en T3 en el hígado y otros órganos como el intestino y el cerebro en donde se convierten en T4 Libre y T3 Libre, las hormonas que regulan el metabolismo.

Y son las hormonas que realmente IMPORTAN en un perfil tiroideo. ¿Ves por qué la TSH no necesariamente indica un problema de tiroides? Porque la produce la pituitaria, no la tiroides.

El 90% de los casos de hipotiroidismo son causados por Hashimoto. El diagnóstico de Hashimoto viene cuando se detectan anticuerpos antitiroideos mediante un examen de sangre. O sea, tu sistema inmune ya tiene guerra declarada contra la tiroides. No hay marcha atrás y no los puedes eliminar. Las personas que padecemos esta enfermedad tenemos predisposición genética, o sea tenemos un gen que indica que en algún momento de nuestras vidas, padeceremos esta enfermedad (o cualquier otra). Sin embargo, esto no significa que si tu la padeces, tus hijos las van a padecer. Para padecerla, el gen tiene que "encenderse".

Tu endocrinólogo está cometiendo un error si solamente te receta hormona tiroidea para tratar tu enfermedad. ¿Por qué? Porque tu hipotiroidismo es un síntoma de tu enfermedad, no la causa. Tu médico cómodamente te receta reemplazo hormonal. Pero de esta manera sólo está aliviando los síntomas de hipotiroidismo. El detalle aquí está en buscar la verdadera causa: el porqué tu sistema inmune ataca tu tiroides. Y la mayoría de los endocrinólogos no lo saben. El grave problema es que si no descubres la causa de tu enfermedad, vas a empeorar, créeme. En resumen: tu tiroides no funciona bien por tu sistema inmune no deja que funcione bien. Está muy activo y confundido y hay que detener ese ataque. 

Posibles Causas de Hashimoto.
Tomando en cuenta tu predisposición genética, hay una fuerte relación entre
Estrés + Mala Alimentación + Intolerancia al Gluten + Intestino Permeable + Fatiga Adrenal



¿Cómo das apoyo al sistema inmunológico?
1.- Repara tu intestino.
¿Sabías que el 70% de tu sistema inmune se encuentra en el intestino? Un intestino permeable, o sea, que deja pasar toxinas, alimento y bacterias a tu torrente sanguíneo causará una reacción autoinmune porque es su labor: no permitir que agentes extraños naveguen en él. Puedes repararlo
mediante una dieta antiinflamatoria, en la cual eliminarás todos aquellos alimentos que puedan causar alguna reacción alérgica o autoinmune. Elimina lácteos, huevos, granos, azúcar, harinas refinadas, alimentos procesados (yo lo hice por 3 meses). Consume más frutas y verduras. Cerca del 20% de la hormona T4 es convertida a T3, la hormona tiroidea que es la que más utiliza el cuerpo para funcionar, en el intestino, así que es crucial. Así mismo, compleméntalo con probióticos de buena calidad, para repoblar tu flora intestinal. Si haces una dieta anti-inflamatoria, gradualmente podrás deshacerte de la hormona sintética.

Recuerda: Dieta no es matarte de hambre. Es darle a tu cuerpo lo que necesita para funcionar como debe de funcionar.

2.- Incrementa tu consumo de Vitamina D.
La vitamina D, que en realidad es una hormona, la produce el cuerpo al exponernos al sol.
El cuerpo necesita esta vitamina para realizar muchas funciones vitales, entre ellas el regular la insulina y el azúcar en la sangre, coordinar el sistema inmunológico y controlar la inflamación, además de fortalecer los huesos.  Estudios indican que el tomar vitamina D reduce el riesgo de cáncer de colon, piel y seno. Yo tomo este suplemento en gotas, 4,000 unidades todos los días y trato de exponerme al sol por aproximadamente 10 minutos de vez en cuando.


3.- Toma Selenio
Como lo mencioné arriba, el diagnóstico de Hashimoto viene cuando detectan anticuerpos antitiroideos en tu sangre. El selenio es esencial para convertir la hormona T4 en T3 y para que el sistema inmunológico funcione mejor. Estudios han demostrado una mejoría en la tiroiditis autoinmune al tomar selenio, además reduce el número de anticuerpos. El selenio lo encuentras principalmente en nueces de Brasil, salmón, camarón, huevos, pavo, champiñones, y puedes tomar sin peligro entre 200 y 250 mcg por día como suplemento, que es lo que yo tomo. Es también un excelente antioxidante.


4.- Evita el GLUTEN.
¿Qué es el gluten? En pocas palabras: es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y la avena y TODO lo que está hecho de dichos granos. Gran parte de la población tiene sensibilidad o algún grado intolerancia al gluten. En casos severos, esta proteína daña el intestino delgado y causa una condición llamada enfermedad celíaca.


La estructura molecular de un componente del gluten llamado gliadina es similar al tejido de la tiroides. Cuando el sistema inmune de una persona con Hashimoto detecta el gluten, lo ataca destruyéndolo, pero como no distingue entre la gliadina y la tiroides, también ataca la tiroides, evitando que funcione bien y destruyéndola.


The New England Journal of Medicine ha enlistado 55 enfermedades causadas por consumir gluten, entre ellas migrañas, osteoporosis, fatiga, cáncer, síndrome de colon irritable, enfermedades psicológicas, neurológicas y casi todas las enfermedades autoinmunes. Hasta el autismo.
En resumen: El gluten es tu enemigo mortal si tienes Hashimoto.

5.- Reduce el Estrés.
Qué palabra tan famosa en el siglo XXI, ¿verdad? Cuando nos estresamos, por lo que sea, secretamos cortisol, la hormona que regula nuestros niveles de estrés. Mucho (y prolongado) estrés significa mucho cortisol y esto lleva a fatiga adrenal, un sistema inmune débil, desequilibrio en niveles de azúcar, supresión de la función de la tiroides, alta presión arterial y daños a la cubierta del intestino, causando intestino permeable. En realidad, ha  habido casos de pacientes que cuando redujeron sus niveles de estrés, sus síntomas de hipotiroidismo desaparecieron.


¿Cómo reduces el estrés? Con los consejos del siguiente punto:

6. - Haz Ejercicio.
Los beneficios del ejercicio son innumerables. Nuestro cuerpo se hizo para moverse. Treinta minutos diarios son suficientes. Una caminata, andar en bicicleta, patines, nadar, trotar, reducen tus niveles de estrés, activan tu circulación, fortalecen tus músculos, mejoran tu ritmo cardiaco y si, como dijo Elle Woods de Legalmente Rubia, produce endorfinas que te hacen sentir mejor. Lo mejor para calmar tu estrés es el yoga, el cual relaja tus músculos y tu sistema nervioso (por si no sabías, una enfermedad de los nervios es física, no psicológica). 


¿Que no tienes tiempo? Haz como yo, ve a YouTube y checa los videos de Fitness Blender. Si tienes 30 minutos para ver la novela, estar en Facebook o chatear por el whatsapp, definitivamente tienes 30 minutos para dedicarlos al único lugar en donde siempre vas a vivir: tu cuerpo. El ejercicio quema grasa; las excusas no.

7.- Consume Omega 3.
Las grasas Omega 3 son esenciales para controlar la inflamación y reparar tu intestino permeable. El cuerpo no los produce y son esenciales para casi todas las funciones del cuerpo. Puedes consumir hasta 2,700 mg al día. O consume linaza o semillas de chía, son la mejor fuente natural de Omega 3. 


8.- Minimiza tu consumo de leche.
No la necesitas. Ni eres un becerro ni eres un lactante. Cuando crecemos, el sistema digestivo deja de producir la enzima que digiere la caseína y la lactosa y eso contribuye a mala digestión y por consiguiente, un intestino permeable.


No soy médico, pero todo lo que acabas de leer es parte de todo lo que he aprendido en los últimos 3 años. Es parte de una investigación, de leer libros de enfermedades autoinmunes, blogs de medicina funcional y de las ganas de mejorar mi salud. Un título profesional no significa sabiduría y como la docena de doctores que vi fallaron en regresarme mi salud, me dediqué a buscar una solución. Y no hay nada que me guste más que probarle a la gente su ignorancia, sobre todo a los arrogantes y muchos médicos lo fueron conmigo.

Hoy se cumple un año de mi visita Bienesta y este es mi contribución para todos los que padecen esta enfermedad.

Anímate a mejorar y a vivir sin síntomas. Tu vida va a cambiar. Serás una persona nueva, te lo garantizo.

Un abrazo.